En este sitio se utilizan cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Política de cookies +
Martes 30/05/17 SANTORAL:Anastasio, Basilio, Críspulo, Emilia, Exuperancio Ausonio, Fernando III, Félix I, Gabino, Gamo, Isaac, Juana de Arco, Palatino, Sico, Uberto, Urbicio, Venancio
La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada. Georges Duby.(1914); historiador francés

Municipios de Cantabria
Cabuerniga

Pertenece a la comarca Saja-Nansa  (menos Carmona, que se le ha unido de siempre y que pertenece a la del Nansa, todos sus pueblos están en el valle del Saja). Son ocho núcleos de población (ya que uno, San Pedro, es más bien, un barrio de Carmona, y otro, Llendemozó, está deshabitado). Se encuentra, en parte, enmarcado en un amplio valle de aluvión, atravesado por el Saja, al que bordean, a un lado y otro, siete de los pueblos del municipio: Sopeña, Valle (la capital), Terán, Selores, Renedo, Fresneda y Viaña. Estos núcleos, casi seguidos, están en la carretera que une Cabezón de la Sal con Reinosa (la llamada ruta de los Foramontanos –frecuentada en el medievo, pero rehecha no hace mucho); el pueblo que falta, Carmona –el más famoso por su paisaje natural y humano-, une al municipio con el valle del Nansa, atravesando un largo y bello Collado. El municipio que está en el  valle del Saja tiene al norte el de Ruente y al sur, el de Los Tojos; los tres forman, en unidad, el Real Valle de Cabuérniga. Tiene una extensión de 86,5 kms2 y su población a penas si supera los 1.100 habitantes. Cabuérniga se engloba en el Parque Natural Saja-Besaya y zonas de ella (Fresneda y Viaña) pertenecen también, para la caza mayor, a la Reserva Nacional de Caza de Saja.

El municipio forma parte de una comarca  paradigma de la identidad cántabra. Sus poblados conservan, en mayor grado, los típicos caseríos  cántabros –a nivel popular o al de gentes más cultas; sus bosques, sus brañas, su etnología, su folklore, sus leyendas, su mitología, su artesanía y hasta su ganado –las vacas tudancas-, son representativos de esa identidad que se ha ido fraguando con el tiempo (el escritor Manuel Llano, nacido en Sopeña, nos dejó bella constancia del vivir y sentir de sus gentes).

Como en los valles vecinos, la habitabilidad de este valle es prehistórica (restos de estructuras tumulares (Carmona, Valle) lo manifiestan; pero, la más antigua documentación data de primeros del siglo IX, donde consta la dependencia, de algunas de sus iglesias, del monasterio de Cardeña; y de otras, en el siglo X, de Santa María de Yermo. En su antigua jurisdicción, formó parte de la Merindad de las Asturias de Santillana, como consta ya a mitad del XIV. En este siglo, aparecen sus habitantes como gentes de behetría (los que pueden escoger libremente a su Señor) y eligieron a la poderosa Casa de La Vega (es a la Familia Vega-Mendoza a la que los reyes confirman el poder y otorgan el título de Marqueses de Santillana). A mediados del XVI, como ocurre con otros Valles, Cabuérniga protesta contra este dominio. Pocos años después, con “El pleito de los Nueve Valles”, se resuelve a favor del realengo; y en 1630, pasaron a formar parte de las llamada Provincia de los Nueve Valles –antecedente de lo que fue la provincia cántabra; y hasta 1835 no quedó constituido el municipio, tal cual, hoy lo conocemos.

Esta historia nos ha dejado múltiples monumentos de arte y cultura (en especial, de la edad moderna –típicos del barroco cántabro de los siglos XVI al XVIII).

Son de destacar, en toda Cabuérniga, las excelentes muestras de arquitectura popular, en casas más bien agrupadas, en hilera, formando calles y conjuntos monumentales (de dos plantas, con zaguán, solana  y con muros cortafuegos); también son así las Casonas, pero, mayores y blasonadas –a veces, con enormes escudos; algunas, de mayor tamaño, son los Palacios. Suelen formar todos un conjunto (cosa que no suele ocurrir en otros valles), y de tal calidad que, muchos de ellos, han sido declarados “Conjunto Histórico Artístico”. La primera denominación fue para el bello pueblo (o Valle) de Carmona; y después, han sido declarados así otros (Villa de Valle, Villa de Terán, Villa de Renedo) –aunque, todos lo merecen. Por destacar los grandes, citemos: el Palacio de los Mier, en Carmona; la Casona con ese nombre, en Sopeña; la de González Linares, en Valle; también en Valle, la Casona de Rubín de Celis; y con el mismo nombre, en Renedo; y en Terán, el Palacio de su nombre.

La arquitectura religiosa es también de estas épocas y casi del mismo estilo. Son parroquias -pero, hay también alguna ermita: San Roque y San Pedro (Carmona), Nuestra Señora de la Asunción (Renedo), Santa Eulalia (Terán), San Andrés (Viaña); y las iglesias de Sopeña, de Valle y de Selores , son del siglo XX -historicistas).

En su economía, aún se mantienen los tradicionales trabajos de agricultura y ganadería (actividad ésta, un poco abandonada, pero con más racionales explotaciones); ni han abandonado del todo, su tradicional trabajo artesanal con la madera (carros, aperos, albarcas) –aunque sólo sea de complemento. Sin embargo, ha pasado de ser el mayor trabajo, en el sector primario (todavía, un 22%)-, a serlo ya en el terciario (más de un 42%). Los servicios han aumentado con un importante turismo, el que da tanta belleza de paisaje geográfico y cultural, y el llamado turismo gastronómico (cocido, carnes), que ha ocasionado prósperos negocios de restauración, a lo largo de esta Ruta de Foramontanos.

Datos del Ayuntamiento:
Telefono 942706001
Fax 942706002
página web

mapa de Saja-Nansa

BUSCADOR

Busqueda por características

¿Donde está?

 


AGENDA
Cabuerniga
Mayo 2017
LMMiJVSD
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
29
30
311234
567891011

© Copyright 2006. Derechos reservados. Contactar